Lo mal que se pasa y lo bien que sienta después

Me encanta currar en Madrid. Le tengo mucho cariño.

Llevo dos días aquí, impartiendo una formación presencial al departamento comercial de una empresa del sector industrial, y es que me encanta.

No creo que me viniera nunca a vivir a Madrid, pero venir a currar unos cuantos días de vez en cuando, quitarme el mono y de nuevo volver a casa, mola.

 

Recordaré toda la vida aquel momento en el que un ex-director general de una empresa de Murcia me dijo… (yo entonces era director de zona de esta empresa)

– Antonio, necesito que te vayas una temporada a Madrid y te encargues de la expansión de la compañía allí. Tu objetivo es montar 10 oficinas en 6 meses, seleccionar y formar a sus respectivos equipos comerciales, contratar a un gerente y que todo empiece a andar.

 

Glup!

A los 3 meses ya estaba de regreso en Murcia sin cumplir el objetivo al 100%.
Aún así me ascendieron a Director Comercial, supongo que me vieron proyección.

Pero ostia puta que mal lo pase…!

… pero que bien me vinieron esos meses.

Lo que yo aprendí ese tiempo ya te digo yo que ni en el mejor super-mega máster del mundo mundial me hubiera enseñado ni la mitad de la mitad. De hecho, esa experiencia tiene gran parte de culpa de seguir dedicándome al mundo comercial, hacer lo que hago y cómo lo hago.

Fue un antes y un después en mi vida.
Fue sin duda el mejor entrenamiento profesional y de vida que he tenido nunca.

 

Y es que…,

… no hay mejor manera de superarse a si mismo, de mejorar, de aprender, de alcanzar objetivos más ambiciosos, que haciendo cosas que aunque te acojonen o te incomoden en el momento, son parte del camino para llegar a conseguirlos.

 

Por eso me da mucha pena que comerciales que lo tienen todo para llegar mucho más lejos en sus ventas, comisiones, sueldo, subir de nivel profesional…, a poco que se esfuercen un poco más, se han quedado estancados y no lo han conseguido.

Por eso en mis cursos presenciales para equipos comerciales, mis clientes me dicen que son una herramienta fantástica para mover el árbol y espabilarles.

Y no es que les vaya dando con una vara de almendro en la espalda, ni algo parecido. jejeje.
Pero si les hago que se levanten de la silla y aprendan vender de una forma diferente pero más efectiva.

 

Te deseo un gran día desde Madrid, con un frío que pela! 🙂
Un abrazo

Antonio

 

PD: Mi curso presencial sin paños calientes pero que les viene muy bien, se llama…

👉 Formación Presencial Corta y al Pie

Toda la info en el enlace de arriba.

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