Ayuda a tu cliente a comprar

¿No te ha ocurrido alguna vez que has presionado demasiado al cliente para cerrar la venta?.

En muchos casos podemos comprobar como, presionados por la necesidad de alcanzar unos objetivos mínimos, los vendedores terminamos por trasladar esa presión al potencial cliente con el que tratamos.

Es probable que en ocasiones esto tenga lugar de forma inconsciente, pero si alguna vez la estrategia de presionar ha dado un resultado positivo, se corre el riesgo de incorporarla al grupo de herramientas de trabajo, y echar mano de ella cuando las cosas se ponen difíciles.

Esto, en la práctica supone un grave error, ya que cualquier venta que no haya sido realizada con un convencimiento absoluto por parte del comprador, terminará por convertirse en fuente de problemas: reclamaciones, devoluciones o deterioro de la imagen de marca a ojos del consumidor pueden ser sólo algunos de ellos.

La actitud correcta que debemos tener es la de explorar las necesidades del cliente, y a continuación mostrarle cómo su producto es capaz de darles respuesta, algo que no se consigue improvisando.

La venta requiere de una serie de habilidades que son los instrumentos que el comercial utiliza para explicar las ventajas de su producto. Es necesario conocer técnicas de persuasión, tener fluidez verbal, capacidad negociadora , inteligencia emocional y una actitud positiva.

Si además, en el momento de afrontar la venta tienes bien identificados a tus clientes ideales, llevas una excelente “propuesta de valor” con soluciones reales, vas a ofrecer unos buenos “argumentos de ayuda”  y por último tienes “CERO presión” por realizar la venta… Entonces estás totalmente preparado para afrontar la visita con altas posibilidades de tener éxito.

Un vendedor feliz es el que ayuda su cliente a comprar, nunca puede ser aquel que arrincona o presiona a un cliente hasta intimidarlo, sino el que se siente orgulloso de haber sido capaz de utilizar el argumentario y las palabras adecuadas para que éste termine cerrando la venta con una sonrisa franca y sincera.

En este sentido, el coaching comercial es capaz de proveer a cualquier equipo de ventas de estos instrumentos. El uso de la programación neurolingüística (PNL) se revela esencial para elegir las palabras, conceptos y actitudes capaces de generar una mejor acogida por parte del cliente, y de rebatir sus objeciones de forma que éste no se sienta incómodo, sino que nos acompañe de forma amistosa en el camino que pretendemos mostrarle.

El coaching comercial es una herramienta fundamental que no sólo conseguirá que mejore la eficacia de las acciones de cualquier vendedor, también hará de él un vendedor feliz y convencido de la utilidad de su tarea.

No presiones, ayuda a tu cliente a comprar

Buenas Ventas

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