3 formas de aumentar tu seguridad como vendedor

Las personas que nos dedicamos a las ventas a veces nos encontramos con gente difícil o huidiza. En esos momentos pensamos hacia nuestros adentros “Menudo hueso, a este, imposible venderle nada”. Pero ¿por qué tirar la toalla antes de empezar? ¿Qué sentido tiene sabotearnos a nosotros mismos, si ya estamos allí y hemos conseguido quedar con él?

La seguridad del vendedor

Es verdad, de vez en cuando tenemos un duro trayecto hasta conectar con las personas. Muchas veces nos encontramos con profesionales reacios a escucharnos o que demuestran poca confianza respecto a lo que les estamos explicando. Pero esto es algo que sucede de forma natural, ya que muchas personas viven estresadas con su trabajo y tienen poco tiempo.

De todos modos, nosotros como vendedores, ante esta situación, lo único que podemos hacer es ser lo más amables, directos y agradables posible. Y sobre todo, te recuerdo el mensaje con el que “evangelizo”. Ponte el sombrero de ayudar no de vender

3 Consejos muy útiles para aumentar tu seguridad cuando tengas que enfrentarte a un cliente que no conoces.

1.- Para empezar, antes de una reunión tienes que tener preparado tu discurso. La preparación reduce la ansiedad y te ayudará a mostrar más autoridad. Antes de una reunión importante, aprende todo lo que puedas acerca de tu cliente potencial y su enfoque único para los negocios. Familiarízate con la industria en la que vas a trabajar y ponte al día de los acontecimientos actuales.

2.- Haz un firme apretón de manos. En la mayoría de las culturas, un apretón de manos sólido conlleva mucho peso. Tu apretón de manos debe ser cálido, amable y sincero. Si es demasiado firme o demasiado débil, puede transmitir una impresión negativa. Si estás sentado cuando te presentan a alguien, levántate y dale un apretón de manos. Muestra respeto por ti mismo. Recuerde que el apretón debe ser breve y dulce. Mucha gente se incómoda si un apretón de manos dura más de unos pocos segundos.

3.- Por último, asegúrate de sonreír y hacer contacto visual mientras te presentas o te dan la mano. Eso calmará la ansiedad de la otra persona ante un desconocido y te ayudará a aumentar tu seguridad como vendedor.

Y recuerda, transmite que estás con él o ella porque te gustaría ayudarle a resolver su problema. Y si no puedes, no pasa nada, lo importante es que le dejes una muy buena sensación como profesional.

Recuerda: Un No, es un NO HOY, pero puede ser un SI MAÑANA, depende de tí.

Buenas Ventas

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